domingo, 16 de septiembre de 2012

Esas veces en que...


Hay veces en las que un solo instante puede cambiar muchas cosas,
hay veces en las que una sola vibración puede hacerte cometer los impulsos más desinhibidos de tu vida,
hay veces, hay veces, hay veces...
Tan incontables son las descripciones que podemos hacer de innumerables cosas que nos rodean y que nos han pasado, nos pasan o nos pueden pasar en la vida...

Pero de repente, pum...silencio. Todo se para. El mundo se detiene ante ti, y te muestra una faceta nunca antes vista. Y quién, ¿quién ha osado perturbar la continuidad de tu caótico, y en continuo cambio, mundo?
Así, poco a poco, abres los ojos. Al principio con esfuerzo, puesto que, parece ser que nunca antes los habías abierto. Más tarde, tienes que parpadear para adaptar tus pupilas al cambio.

Y,¿qué ves?. Nada
Te hallas desconcertado, eres un ser humano que acaba de...
No...
Ni lo intentas describir. Simplemente, continuas con tu parpadeo, esperando que esa nube borrosa desaparezca. Esperando ver algo nítido y claro.
Pese a tu ansia por saber qué hay detrás de esa nebulosa, el tiempo te dice que aflojes, que relajes y te dejes llevar.
Y así, hay un día en que consigues averiguar la respuesta a todas tus incógnitas.

Era tan simple la respuesta.
Y tan complicado el sentimiento que ello te conlleva.

Y te maldices, una y otra vez, por dentro te corroe una especie de furia que arde...
¿Cómo no te diste cuenta antes?
¿Porqué no dejaste de ver borroso antes?
Si lo hubieras sabido antes...
                             ¡No!
ESPERA

Si lo hubieras sabido antes, no hubiera cambiado absolutamente nada. Ni tú ni nadie podían cambiar lo que estaba pasando.

Es entonces cuando esa furia ardiente se consume de golpe y deja atrás unas brasas, que permanecerán latentes para dar fuerza a ese “aparentemente” nuevo sentimiento, que es bienvenido en tu ser.




Y esto, es el intento de plasmar parte de lo que siento.
Sé que no es lo que esperabais: yo contando mi día a día como supuestamente prometí.
Pero me he dado cuenta de que no he tenido tiempo, y si lo he tenido estaba cansada, de que no me gusta tener que hacer cosas por obligación, y de que si me las impongo, me canso.
Por ello, a partir de hoy escribiré cuando me apetezca, y espero que mi pelirroja lo comprenda.

Por otro lado, he pensado que para compensaros, haré un vídeo resumiendo lo que no he escrito aquí.

Dejo el enlace a mi canal para el que quiera ir informándose.

No hay comentarios:

Publicar un comentario