Hay veces en
las que un solo instante puede cambiar muchas cosas,
hay veces en
las que una sola vibración puede hacerte cometer los impulsos más
desinhibidos de tu vida,
hay veces, hay
veces, hay veces...
Tan incontables
son las descripciones que podemos hacer de innumerables cosas que nos
rodean y que nos han pasado, nos pasan o nos pueden pasar en la
vida...
Pero de
repente, pum...silencio. Todo se para. El mundo se detiene ante ti, y
te muestra una faceta nunca antes vista. Y quién, ¿quién ha osado
perturbar la continuidad de tu caótico, y en continuo cambio, mundo?
Así, poco a
poco, abres los ojos. Al principio con esfuerzo, puesto que, parece
ser que nunca antes los habías abierto. Más tarde, tienes que
parpadear para adaptar tus pupilas al cambio.
Y,¿qué ves?.
Nada
Te hallas
desconcertado, eres un ser humano que acaba de...
No...
Ni lo intentas
describir. Simplemente, continuas con tu parpadeo, esperando que esa
nube borrosa desaparezca. Esperando ver algo nítido y claro.
Pese a tu ansia
por saber qué hay detrás de esa nebulosa, el tiempo te dice que
aflojes, que relajes y te dejes llevar.
Y así, hay un
día en que consigues averiguar la respuesta a todas tus incógnitas.
Era tan simple
la respuesta.
Y tan
complicado el sentimiento que ello te conlleva.
Y te maldices,
una y otra vez, por dentro te corroe una especie de furia que arde...
¿Cómo no te
diste cuenta antes?
¿Porqué no
dejaste de ver borroso antes?
Si lo hubieras
sabido antes...
¡No!
ESPERA
Si lo hubieras
sabido antes, no hubiera cambiado absolutamente nada. Ni tú ni nadie
podían cambiar lo que estaba pasando.
Es entonces
cuando esa furia ardiente se consume de golpe y deja atrás unas
brasas, que permanecerán latentes para dar fuerza a ese
“aparentemente” nuevo sentimiento, que es bienvenido en tu ser.
Y esto, es el intento de plasmar parte
de lo que siento.
Sé que no es lo que esperabais: yo
contando mi día a día como supuestamente prometí.
Pero me he dado cuenta de que no he
tenido tiempo, y si lo he tenido estaba cansada, de que no me gusta
tener que hacer cosas por obligación, y de que si me las impongo, me
canso.
Por ello, a partir de hoy escribiré
cuando me apetezca, y espero que mi pelirroja lo comprenda.
Por otro lado, he pensado que para
compensaros, haré un vídeo resumiendo lo que no he escrito aquí.
Dejo el enlace a mi canal para el que
quiera ir informándose.
No hay comentarios:
Publicar un comentario